A lo largo de los próximos párrafos (con fotos explicativas intercaladas) trataremos de
comprender como funcionan las gomas de un vehículo de alta competición y como
podemos aprovecharlas al máximo para lograr mejor agarre y menos desgaste.
INTRODUCCIÓN:
Antes de nada vamos a dejar clara una cosa. Con este artículo no pretendáis
aprender a reglar unos neumáticos de la noche a la mañana, o que vuestros
tiempos bajen tres segundos por vuelta de un plumazo. Si queréis obtener
resultados deberéis hacer muchas pruebas, rodar bastantes vueltas testeando
distintas soluciones, y solo así aprenderéis a manejar los diferentes
parámetros.
Por otra parte, cuando a lo largo del artículo se os den referencias acerca de
diferentes comportamientos de las gomas, tened en cuenta que para comprobar
estos efectos hay que rodar unas cuantas vueltas, mínimo tres o cinco, donde
podréis ver si tal solución realmente es mejor, o si el cambio realizado provoca
el efecto deseado. Para ser un buen reglador lo primero que tienes que tener es
PACIENCIA.
Un último aviso. Antes de reglar un coche, cualquiera que sea, y adaptarlo a un
determinado circuito, es recomendable tener un conocimiento previo del circuito
en cuestión. Da un buen puñado de vueltas, 20 o 30, y acostúmbrate a rodar en la
pista, Solo así podrás hacer tandas de vueltas más o menos constantes, y evaluar
correctamente los cambios realizados... Tras esta advertencia, pasemos a lo que
nos interesa realmente: LAS GOMAS.
En primer lugar vamos a romper un mito. No todo en el neumático es la
temperatura, aunque esta medida nos ayude a evaluar el estado de nuestras gomas.
La temperatura es una herramienta a la par que un fin, tenedlo en cuenta, pero
no lo es todo. Hay otro elemento muy importante, y del cual la mayor parte de
los pilotos se olvida: la presión.
Pero no nos adelantemos. Vamos a comenzar por ver como podemos variar el reglaje
de nuestras gomas, y por lo tanto sacarlas el máximo partido. Los elementos a
modificar de nuestras ruedas son el 'camber' (o inclinación), la convergencia (o
el lugar hacia el que apuntan los neumáticos) y la presión. Estos tres
parámetros son los que tendremos en cuenta principalmente a la hora de conseguir
el máximo rendimiento en nuestros Bridgestone, Michelín, Dunlop, etc...
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